Hoy os traigo una entrevista a Nuria González, bailarina y estudiante de Periodismo, sobre el musical Wicked.
Nuria realizó un viaje hace unas semanas a Londres donde no pudo aguantar la tentación de ver uno de los musicales que más alto apuntan últimamente.
"No quería ir a ver Wicked, quería ir a ver Billy Elliot", así comienza nuestra entrevistada la narración sobre su experiencia. Sin embargo, las buenas críticas y el auge que está teniendo el musical en Broadway hicieron que Nuria y sus amigas se acabaran decidiendo por el musical verde.
Aunque ya había estado varias veces en Londres, era la primera ver que Nuria veía un musical en tierras inglesas, y no precisamente por falta de ganas, nos confiesa.
Comencé preguntando a nuestra bailarina que consideraba lo mejor y lo peor del musical. Nuria quiso empezar por lo peor ya que, según dijo, era la parte más breve. La parte negativa, cuenta González, fue el asiento que les tocó, aunque se encontraban en la cuarta fila lateral, había zonas del escenario que no alcanzaban a ver bien.
"Lo mejor, todo", continua nuestra entrevistada. Nuria se emociona al recordar las sensaciones que vivió dentro del Apollo Victoria Theatre. González lo describe como el arte en su máxima expresión, "llegar a un musical, verlo, terminar y sentir que no tienes palabras para describir lo que acabas de ver". Era todo tan increíble, que Nuria nos cuenta como todas acabaron llorando de la emoción.
Los bailarines eran maravillosos y cada detalle estaba cuidado. Para todos aquellos que no son buenos amigos del inglés, que no se preocupen, la historia se sigue sin problema, las canciones transmiten demasiado, continua narrando González.
El personaje favorito de Nuria fue la protagonista de la obra. Nos cuenta como su voz inundaba todo el teatro, en ocasiones, casi suspendida en el aire con un arnés; y aunque todo el elenco era genial, Nuria califica a la protagonista como "la reina: "La veías actuar y sabías que había nacido para eso, y yo, algo así, en España no he visto", confiesa González. También es cierto que en Londres está mejor visto y más apoyado dedicarte a profesiones como la de cantante desde pequeño.
Enlazando con la comparación entre Londres y España, nuestra bailarina y fanática de los musicales ha visitado en tierras españolas más de una obra, y cree que la escenografía se cuida bastante menos en los musicales españoles, excepto cuando son superproducciones que vienen de fuera (como el Rey León). El Apollo Victoria Theatre estaba completamente decorado de verde, tanto por dentro como por fuera. Por otro lado, continua, las tasas en Londres son más altas por lo que el presupuesto es diferentes, y eso hace que se pueda invertir más en este arte.
Como bailarina, Nuria recalca que "moriría" por participar en un musical de tal nivel, y que por supuesto seguirá presentándose a castings, pero como ya nos había dicho antes: "es un mundo muy difícil".
Como conclusión, Nuria González cree que deberíamos adoptar la costumbre londinense de ir más al teatro, que allí se puede hacer gracias a que los precios son más equilibrados. Por ejemplo, el precio de Wicked ronda entre las 30 y las 40 libras esterlinas, un precio más que asequible para un musical de tal envergadura.
Y llegamos al final de la entrevista. Nuria González ha sabido meter en el cuerpo el gusanillo por ver Wicked, así que todo aquél apasionado o no de los musicales, que tenga pensado un futuro viaje a Londres, debería plantearse hacer una paradita en el "teatro verde".
Espero que os haya gustado.
¡Gracias por visitarme!




No hay comentarios:
Publicar un comentario